Las últimas palabras de la inmortalidad

Deja un comentario

2 junio, 2013 por David Navarro

Dicen que a todo le llega su final, y que en la vida nada es seguro excepto la muerte. Desgraciadamente, en Curiosaurio hoy nos tenemos que dar por aludidos. Han sido cerca de tres meses en los que hemos querido compartir conocimiento y recoger aprendizaje. El tiempo pasa rápido, pero esperamos que nuestra contribución a hacerlo más ameno haya servido para algo.

ultimaspalabrasjz2Dicho esto, la casualidad ha querido que el que deje escritas las últimas palabras en este blog sea yo. Pero lógicamente nada de lo que yo diga perdurará en la memoria de nadie, ni será digno de epitafio para este proyecto al que tanto esfuerzo e ilusión hemos dedicado. Por eso he decidido dedicar este último post a las grandes figuras de la literatura que sí que tuvieron algo que decir antes de irse para siempre. Frases que siguen en la memoria colectiva y que contribuyeron a ensalzar más la leyenda de muchos grandes autores, que un día también tuvieron que asumir que su final había llegado.

Nos hemos tomado la libertad de escoger las quince mejores últimas palabras dichas por literatos, entre cientos de ellas que simbolizan mejor que nada la frontera entre la vida y la muerte.

15) León Tolstoi, uno de los escritores rusos más importantes de la historia, murió en 1910, a la edad de 82 años de neumonía en una estación ferroviaria. Sus últimas palabras fueron reflejo de su vida y su obra: Pero los campesinos… ¿cómo mueren los campesinos?”

14) Jean Cocteau, poeta francés, novelista, dramaturgo, diseñador, escritor, artista y cineasta, conocido también por ser amigo cercano de Pablo Picasso. Sus ultimas palabras fueron: “Desde el día de mi nacimiento mi muerte empezó su paseo. Está caminando hacia mí sin prisas”

13) H.G. Wells, autor inglés de ciencia-ficción, dijo las palabras que todos dirían cuando no se sienten bien y necesitan un respiro: Váyanse. Estoy muy bien”

12) Ernest Hemingway, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1954, sufría de alcoholismo y depresión. Se suicidó metiéndose una bala de escopeta por la boca. Sus últimas palabras a su esposa antes de que se quitara la vida fueron las siguientes: Buenas noches, mi gatita”

11) W.G. Fields, dramaturgo que tuvo un romance con la actriz Carlotta Monti, aún tiene escritas en su lecho de muerte sus ultimas palabras: Maldito todo el jodido mundo y lo que hay en él, excepto tu, Carlotta”

10) Henry James saludó a la muerte diciendo: Al fin, esa cosa distinguida”

9) Lewis Carroll, autor de “Alicia en el País de las Maravillas”, murió enfadado con su enfermera, a quien le dijo: Quíteme esta almohada. Ya no la necesito

8) Alfred Jarry, escritor surrealista francés, murió por la tuberculosis, agravada por el uso de drogas y alcohol. Se dice que estas fueron sus últimas palabras: “Estoy muriendo. Por favor… tráeme un palillo de dientes”

7) Serguei Esenin, poeta ruso, escribió estos versos a los 30 años utilizando como tinta su propia sangre, y luego se colgó de unas cañerías de agua que había en su habitación de un hotel de San Petersburgo: Adiós, amigo mío, sin gestos, sin palabras./ Que no haya dolor ni tristeza en tu frente./ En esta vida, morir no es nada nuevo,/ pero vivir, por supuesto, es menos nuevo aún

6) Walt Whitman, poeta estadounidense, en sus últimos años estuvo buscando algo glorioso y patriótico que heredarle a la humanidad desde su lecho de muerte. No lo encontró, se dio por vencido y, expirando, exclamó: ¡Mierda!

5) Hunter S. Thompson se suicidó con un disparo en la sien a la edad de 67 años debido a sus problemas de salud. Las ultimas palabras que escribió fueron las siguientes: Relájate… esto no dolerá

4) Dylan Thomas, poeta que decía haber bebido su primer whisky a los 4 años, exclamó: Me he bebido dieciocho vasos bien llenos de whisky. Eso es un récord. Eso es todo lo que yo he conseguido en 39 años

3) George Bernard Shaw, dramaturgo irlandés, es la única persona que ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura (1925) y un Oscar (1938). Sus últimas palabras fueron: La muerte es fácil, la comedia difícil

2) Honoré de Balzac, tras ocho horas con fiebre y delirios, dijo: ¡Me habría dado tiempo a escribir un libro!

1) James Joyce, preocupado porque la crítica calificó de incomprensible su novela “Finnegans Wake”, preguntó antes de morir: ¿En serio nadie la entiende?”

Ha sido un placer.

Punto,

y final

.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: